viernes, 18 de junio de 2010


Los germanos caen estrepitosamente, un árbitro maliense les roba a los yanks y a los inventores del fútbol se les olvidó cómo jugarlo

Por Ángel Molina

Los dos primeros encuentros de hoy fueron dignos de ser vistos, emocionantes y con un poco de todo. El tercero hubiese sido preferible no verlo…

La jornada comenzó con un interesantísimo encuentro entre Alemania, conjunto que venía de mostrar el mejor desempeño del Mundial hasta el momento, frente a Serbia, quien había decepcionado en su debut ante Ghana, por su derrota, su lentitud, su intrascendencia y sus errores. El equipo balcánico estaba obligado a obtener un buen resultado, si quería mantener su esperanza de pasar a la siguiente ronda. Por su parte, el conjunto germano buscaba la victoria para garantizar su pasaje a octavos.

Los antecedentes no sirvieron de referencia adecuada para anticipar lo que sucedería. Serbia le jugó bien al conjunto alemán, funcionó mejor como equipo y le dificultó a su rival el despliegue ofensivo. Asimismo, Alemania no contó con la misma fortuna y precisión del primer encuentro, tornándose erráticos a la hora de patear al arco y al marcar al rival; esta torpeza al hacerle presión defensiva a los serbios, aunado a un árbitro demasiado riguroso, propició que los germanos se llenaran de amarillas y que su delantero, Miroslav Klose, se hiciera expulsar irresponsablemente por doble amonestación en el minuto 36. Apenas dos minutos después vino la sorpresa: Serbia, pese a no dominar el encuentro, se adelantó en el marcador con un gol de Milan Jovanovic. De modo que Alemania debía remontar un marcador adverso en inferioridad numérica, lo cual intentaron siendo muy ofensivos, pero este esfuerzo fue infructuoso, el infortunio se impuso: pelota al palo de Khedira, penal fallado por Podolski, posible penal desestimado por el árbitro, etcétera. Sin embargo, también vale decir que Serbia tuvo dos o tres ocasiones muy claras en el segundo tiempo para liquidar a los teutones, incluso con dos remates al travesaño. Resultado: 1-0 a favor de los balcánicos.

Los errores alemanes no sólo fueron de los jugadores, sino también del seleccionador: Löw, desesperado, sustituyó en el minuto 70 al brillante Özil por Cacau, cuando la creación de juego teutona, ante la ausencia del capitán Ballack, tiene como eje al joven mediocampista.

En síntesis, Serbia complicó la clasificación de los alemanes, y éstos se complicaron a sí mismos con sus errores.

El segundo partido, entre Eslovenia y Estados Unidos, estuvo cargado de emoción y dinamismo. En el primer tiempo y pese a dominar por momentos el encuentro, Estados Unidos se vio sorprendido con un marcador adverso de dos goles, uno de Birsa de media distancia (por cierto, un golazo) y otro de Ljubijankic de contragolpe. Sin embargo, los norteamericanos reaccionaron en el segundo tiempo y remontaron con mucho carácter semejante resultado adverso (carácter del cual, por ejemplo, careció España en su debut). Los goles de Donovan al 48 y de Bradley al 82 son evidencia del empuje que poseyeron los norteamericanos. Incluso marcaron legítimamente el gol de la victoria, por intermedio de Edu, pero inexplicablemente fue anulado por el árbitro. Todavía no sé, ni tampoco nadie, ni siquiera él mismo, cuál fue la razón de su decisión. Es terrible y vergonzoso lo que le ha hecho el árbitro maliense al equipo de las barras y las estrellas ¡Felicidades Koman Coulibaly!, has pasado de ser un árbitro virtualmente desconocido a un famosísimo árbitro incompetente. Lamentable… Final: 2-2.

El último partido de la jornada, entre Inglaterra y Argelia, fue una verdadera tortura, incluso peor que el Uruguay-Francia de la primera rueda. Es increíble lo mal que juega este equipo de Inglaterra, considerando las talentosísimas individualidades con las que cuenta. Un equipo vacío de ideas, sin voluntad, sin desequilibrio, sin fútbol. Pensé, como muchos, que los ingleses mejorarían en este segundo partido luego de corregir los detalles del debut, y aprovecharían tener enfrente a un rival débil para enfilar su clasificación a octavos y mejorar su imagen. Nada más alejado de la realidad: ¡Inglaterra no sólo no mejoró, sino que empeoró! Ahora, como otros de los favoritos, o ex-favoritos, complicaron su pase a la siguiente fase. Culpables: Capello, por caprichoso en la elección de los delanteros titulares y por su planteamiento táctico anti-futbolístico; los jugadores, por su falta de carácter, por su extraña negligencia. Final: un insípido e insultante 0-0.

Posdata: El técnico italiano ha logrado algo muy, pero muy difícil: hacer jugar mal a las estrellas inglesas. Ha logrado que los fundadores del Deporte Rey se olviden de su Hijo…

Mañana se nos vienen partidos muy atractivos: Holanda ante Japón, Ghana frente Australia y Camerún contra Dinamarca. Mis predicciones: Gana Holanda 2-0; empatan ghaneses y australianos 2-2; gana Dinamarca 2-0.

jueves, 17 de junio de 2010


Argentina golea, Grecia lucha por la supervivencia y México sorprende a una Francia mediocre

Por Ángel Molina

La jornada de hoy fue más entretenida. Ante todo: nos dejó más goles, 10 en tres partidos. Nada mal si comparamos esta cantidad de goles con los convertidos en días previos.

Argentina tuvo una actuación estelar, ganando con un convincente 4-1 a la selección de Corea del Sur. El equipo asiático salió al terreno acomplejado, pensando más en el hecho de tener enfrente un equipo plagado de estrellas que en sus propias posibilidades. Un conjunto surcoreano que, cuando se atrevió, fue capaz de inquietar al seleccionado sudamericano. Pero argentina fue superior, con un hat-trick engañoso de Higuaín incluido; engañoso porque el delantero argentino no participó en la generación de las jugadas, sólo empujó el balón que simplemente cayó en sus pies. Nuevamente, Messi y Tevez condujeron la ofensiva del equipo, además que se entienden muy bien. Sin embargo, el conjunto albiceleste tiene muchas cosas que corregir, como los problemas de concentración que originaron acciones como la del gol de Corea. Asimismo, Jonás Gutiérrez no termina de convencer y el equipo no funcionó de la mejor manera ante la ausencia por lesión de Verón. Eso sí, en ausencia de La Brujita, Argentina fue más veloz.

En el otro partido del grupo B, Grecia y Nigeria buscaban una victoria para mantener las esperanzas de pasar a la siguiente ronda. Nigeria empezó ganando, pero luego de la expulsión infantil de Kaita al 33, el equipo heleno se envalentonó y pudo revertir el resultado, con pifia incluida de Enyeama al permitir el rebote que fue aprovechado por Torosidis para convertir el tanto de la victoria. Final: 2-1 que mantiene con esperanzas a los griegos de clasificar, siempre y cuando saquen un buen resultado ante los poderosos argentinos y los nigerianos los asistan, ganándole a los asiáticos.

El último partido de la noche nos ofreció una sorpresiva victoria de México frente a la histórica Francia, donde esta última selección nos mostró su rostro más insípido e intrascendente.

Una selección mexicana que salió con el mismo equipo que en el debut, capricho de Aguirre que no nos explicamos. En la banca quedaron Javier Hernández, Andrés Guardado y Cuauhtémoc Blanco. Pese a todo, el equipo mexicano salió con ambición y mucha velocidad, viéndose superior al aletargado y disfuncional equipo galo.

Domenech dejó en el banco al único mediocampista creativo con el que cuenta la selección, además de Ribéry: Gourcuff. La aparente razón: salvo que no sea por las sugerencias de su tarot o su carta astral, todo apunta a una separación entre el volante del Bourdeaux y sus compañeros, que incluso lo ha alejó de los entrenamientos junto a sus compatriotas. La alternativa: Malouda, quien ofrece velocidad y desequilibrio, pero no es creativo, no arma jugadas. El resultado: una selección sin ideas, sin actitud ganadora, sin juego efectivo.

México consiguió su premio en la segunda mitad, precisamente con los sustitutos: un gol de Javier Hernández y otro de Cuauhtémoc Blanco de penal, este último por una falta de Abidal sobre Pablo Barrera, también sustituto. Victoria merecida, sobre un rival que no hizo honor a su jerarquía, a su historia, incluso al chauvinismo propio de su nación. Vergonzosa selección francesa, de la mano de un sinvergüenza: Raimond Domenech. Sin embargo, el fútbol, como la vida, da muchas vueltas, y con una goleada ante Sudáfrica y una derrota mexicana ante Uruguay, los franceses aún podrían clasificar. Sinceramente, lo considero altísimamente improbable.

Mañana se nos vienen partidos interesantes, especialmente el primero de ellos, entre Alemania y Serbia. Los otros dos: Eslovenia-Estados Unidos e Inglaterra-Argelia. Mis predicciones: Gana Alemania 3-2; gana Estados Unidos 2-0; gana Inglaterra 3-0.

miércoles, 16 de junio de 2010

De super-candidato a super-decepción: La Roja se estrelló contra un muro suizo. Los conjuntos de la Conmebol en alza.

Por Ángel Molina

Existe una situación, constante en los mundiales, que faltaba por aparecer en la cita sudafricana: la caída de un favorito en la fase de grupos, la sorpresa de David venciendo a Goliat en esta instancia. Finalmente hizo aparición, y de la forma más insólita: España, la super-favorita, la vistosa campeona de Europa, la que hombre por hombre es la selección más talentosa del planeta, cayó en su debut ante una ordenada y defensiva Suiza. Lo que era inconcebible aun para los más pesimistas, se hizo realidad. Nuevamente un Mundial nos recuerda que, cuando se trata de fútbol, cualquier cosa es posible.

La tragedia surge, a mi modo de ver, por el esquema táctico establecido por Vicente Del Bosque, tanto por su exceso como por su defecto: con Busquets sobrando y faltando otro delantero, con independencia de que fuera Torres o Llorente. Exceso y defecto que rompió tanto con la receta ganadora de la Eurocopa 2008 como con el espíritu ofensivo que ha caracterizado a esta selección en los últimos tiempos. Pareciera que Del Bosque hubiese querido seguir con el libreto de los brasileños contra los norcoreanos: “calma, letargo y toque, que el gol vendrá por inercia”.

Tampoco sostendremos que la selección española jugó nefastamente, porque no es cierto ni justo: tuvieron buen control del balón y algunos de sus jugadores se destacaron, como Iniesta y Navas, este último entrando en la segunda mitad en lugar de Silva. Sin embargo, les faltó coraje, espíritu ganador y la precisión que los ha acompañado durante los últimos tiempos. David Villa estuvo errático, pero también fue demasiada responsabilidad para el nuevo fichaje del Barcelona. Con la compañía de Torres o Llorente, hubiese tenido un socio ofensivo que le aligerara la carga y atrajera marca para aumentar su efectividad.

Los suizos aprovecharon la displicencia de la selección española para hacerles daño, convirtiendo un enmarañado gol al minuto 52. En esta acción, el conjunto suizo se vio beneficiado por los rebotes que dio el balón mientras los centrales españoles intentaban despejarlos.

Luego de esta sorpresiva circunstancia, Del Bosque intentó remedar su poco compromiso defensivo con el ingreso de Torres por Busquets, Navas por Silva y Pedro Hernández por un lesionado Iniesta. Estos cambios fueron infructuosos, básicamente porque Suiza fue impecable defendiéndose y quizá porque no estaban en el terreno el delantero adecuado para convertir en fructíferos los centros al área de los jóvenes y rápidos laterales Navas y Pedro. También tuvo mala suerte la selección ibérica: disparos al travesaño, o rozándolo, fueron frecuentes; asimismo, el gol de Suiza fue aparentemente en fuera de lugar.

Más allá de todo lo antes señalado respecto a la ahora ex-súper candidata, más allá de su mala fortuna, trasciende un elemento que explica satisfactoriamente su derrota: la falta de carácter, de heroísmo, de voluntad ganadora, de estoicismo ante la adversidad. Los españoles no fueron capaces de reaccionar y revertir un resultado adverso, aun cuando tenían cuarenta minutos para hacerlo. Esto es muy preocupante, considerando que es un equipo que aún debe tener un objetivo: levantar la Copa mundial. Un equipo que se desconcierte y pierda su norte por un resultado adverso de apenas un gol, sabiendo su gran capacidad para lograr revertirlo, no puede ganar un Mundial.

España se condenó, de ahora en adelante, a jugar sucesivamente partidos de vida o muerte antes de tiempo. Ya no serán para ellos cuatro partidos que están obligados a ganar (desde octavos de final) para levantar la Copa, sino seis durísimos partidos. Es muy difícil que los españoles muestren en esas condiciones el carácter que les faltó en el debut. Aunque espero que me sorprendan: para mí sería grato. Ya veremos si la bofetada helvética será interpretada por los ibéricos como un estímulo y saludable lección de humildad, o como una irremediable herida mortal.

Respecto a los otros encuentros del día, poco tengo que comentar. Sólo que dos equipos del Cono Sur muy talentosos impusieron su nivel ante dos selecciones bastante limitadas. Resultados: Chile venció a Honduras por 1-0 (aunque la diferencia ha podido ser mayor), y Uruguay enmudeció las vuvuzelas a favor del anfitrión sudafricano, venciéndolo por un contundente 3-0, dos de ellos de Cachabacha Forlán.

Mención especial de la jornada: Diego Forlán, ENORME con la selección uruguaya.

Mañana se nos vienen tres partidos interesantísimos: Argentina-Corea del Sur, Grecia-Nigeria y Francia-México. Mis predicciones: Gana Argentina 2-1; empatan griegos y nigerianos por 1-1; empatan franceses y mexicanos por 2-2.

martes, 15 de junio de 2010

Lo que pasó ayer y hoy en el Mundial. La deuda futbolística oranje, la mediocridad italiana y la aletargada selección brasileña. Mañana debuta el super-candidato

Por Ángel Molina

La jornada de ayer (14 de julio)

Ayer continuó el tono gris y nervioso que ha marcado a los primeros partidos en lo que va de torneo, salvo la dignísima excepción del partido de Alemania. Los jugadores han estado más preocupados por defenderse que por atacar, han sido más temerosos que temerarios y se les ha visto por momentos desconcentrados, además de sumamente erráticos en los pases y en las ideas.

El primer partido del día entre Holanda y Dinamarca fue, como ha venido siendo el Mundial en estos primeros partidos, realmente decepcionante. En el Primer Tiempo, observamos una Dinamarca más ordenada e integrada que Holanda, pero que no supo convertir en gol sus ocasiones. Por su parte, la Naranja Mecánica sólo mostró en la primera mitad una que otra individualidad de Sneijder o Van Persie. Resultado: cero a cero al descanso. El Segundo Tiempo nos trajo dos goles: un autogol apenas al comenzar , provocado por un torpe despeje de Simon Poulsen (quien, paradójicamente, había realizado una destacada actuación en la primera mitad), que estrelló el balón en la espalda de su compatriota Daniel Agger.

Holanda se vio estimulada por este golpe de suerte y presionó al equipo rival con persistentes ataques, aunque un tanto torpes. Esta voluntad de definir el encuentro se materializó al minuto 85, con un gol de Dirk Kuyt, luego que Eljero Elia la pegara en el poste derecho y el defensor danés cercano al balón se descuidara; displicencia defensiva que sería aprovechada por el astuto delantero del Liverpool para convertir el tanto que liquidó el partido.

Este equipo debe mejorar mucho, si desean convertirse en serios contendores de la Copa del Mundo. Seguramente la presencia de Arjen Robben en el siguiente juego del equipo naranja mejorará su rendimiento, claridad y contundencia.

El siguiente partido, entre Japón y Camerún, nos mostró a unos leones indomables -apelativo por el cual son conocidos los jugadores de esta nación africana- que más bien parecían dóciles gatos, neutralizados por la disciplina inquebrantable de la selección nipona. Le bastó a los asiáticos con un gol de Honda al 39 para ganar el enfrentamiento. Una curiosa lección nos dejó este partido: la falta de calidad futbolística la puedes compensar con mucho orden y presión, especialmente si tu rival tiene pocas ideas y es muy predecible mientras juega. Señores: ¡Qué mal se vio Camerún! Sólo al final del encuentro, sumidos en la desesperación, fueron capaces de generar peligro al arco japonés, incluso con un balón que colisionó en el ángulo izquierdo. Las decisiones tácticas tampoco ayudaron al displicente equipo africano: el técnico Paul Le Guen ubicó al goleador y estrella del plantel Samuel Eto’o muy retrasado, desperdiciando su capacidad para convertir la más mínima oportunidad en gol. A su vez, dejó en el banco a Alex Song, volante del Arsenal que le hubiese podido aportar equilibrio, fuerza, velocidad y mayor salida a su equipo.

Finalmente, fuimos testigos del partido entre Paraguay e Italia, muy físico y poco fluido. Ya anticipábamos que iba a ser un partido muy defensivo, por el estilo que ha caracterizado a ambas escuadras en su historia. Los guaraníes se adelantaron con un excelente cabezazo de Antolín Alcaraz que hizo tocar las redes al balón. Si bien Italia dominó por momentos el partido, se evidenció su escasez de ideas, la lentitud de sus jugadores -salvo el rapidísimo Simone Pepe, quizá el que más lo intentó entre los azzurri- y la falta de talento individual. Al mediocampo le faltó un jugador como el lesionado Andrea Pirlo; pero incluso éste, no se compara con el Totti o el Del Piero de otrora. A los italianos les falta juventud y talento individual, y si empataron las acciones, sólo se debió a la mala salida del portero guaraní Justo Villar ante un centro que terminó cabeceando De Rossi. Final: 1-1, con mucho sacrificio y poco fútbol, como suele suceder cuando participa en un partido la selección de Italia. Eso sí, ambos equipos siguen siendo favoritos para pasar a la siguiente fase. Veremos cómo se ajustan para sus siguientes juegos.

La jornada de hoy (15 de julio)

Pues bien, durante la jornada de hoy no cambió la palidez que ha venido caracterizando al Mundial.

El primer partido del día, que enfrentó a Eslovaquia contra la modestísima Nueva Zelanda, fue especialmente aburrido. Poca claridad, poco fútbol, poco espectáculo. Si bien Eslovaquia es un equipo bastante limitado, su talento individual supera ampliamente al de los neozelandeses, por lo cual avizoraba que el equipo de la nación europea debía imponerse a los débiles neozelandeses, que si están en el torneo es sólo porque Australia ahora se clasifica como país asiático. De hecho, los eslovacos se adelantaron con un gol en fuera de lugar de Vittek al minuto 50. Sin embargo, les faltó ambición y seriedad, al punto que pese a tener uno que otro aviso de peligro por parte los kiwis, se relajaron en defensa. Y bien sabemos que la displicencia en el fútbol suele pagarse muy caro: en las postrimerías del encuentro, en el último minuto del tiempo de compensación, un cabezazo de Reid les dio el empate a los oceánicos. El primer final de película del Mundial, un premio a la perseverancia y un castigo a la negligencia. Final: un justo 1-1 de dos conjuntos con muy escasas posibilidades de pasar a la siguiente ronda.

Luego del aperitivo de kiwi y cerveza (mala combinación gastronómica, análoga con la mala experiencia de ver aquel partido…), tuvimos el plato fuerte del día: Costa de Marfil enfrentaba a Portugal. El partido del todo o nada: ambos conjuntos necesitaban la victoria para facilitar su clasificación a octavos, considerando que les tocaría eventualmente enfrentar a la poderosa Brasil. El resultado: un 0-0 con sabor a muy poco.

Ahora bien, el desempeño, equilibrio y buen fútbol de los marfileños es digno de destacar: sólo les faltó el gol; salvo esto, los vi muy bien. Qué lástima que no cuentan con Drogba en plenitud de facultades, quien sólo jugó unos 25 minutos a causa de su lesión en el brazo, de lo contrario la historia ha podido ser muy diferente. Por el lado del conjunto lusitano, se confirmó lo que ya se anticipaba: un equipo sin ideas, sin fluidez, con un Deco intrascendente y un Cristiano Ronaldo maniatado. Si alguien se resistía a reconocer que el jugador más mediático del planeta es incapaz de asumir el liderazgo de su selección y de crear las situaciones para encarar la portería rival, con lo exhibido hoy por el madeirense debería ser suficiente para retroceder en su tozudez y no pretender tapar el sol con un dedo. Ronaldo es talentoso, es cierto, pero si no tiene compañeros que jueguen a su servicio, es muy poco lo que puede hacer. Lo único digno de destacar del pobre desempeño de Ronaldo y del ataque portugués en general: el potente disparo de media distancia que por mala fortuna pegó en el travesaño.

Conclusiones: Brasil, próximo rival de los Elefantes –como son conocidos los marfileños-, deberá tener muchísimo cuidado; por su parte, los portugueses deberán mejorar exponencialmente si pretenden clasificar a octavos –aunque el lo personal, tengo poca fe en que ello pueda suceder-.

Posdata del partido de marfileños y portugueses: si ya se había evidenciado uno de los tantos lunares de la organización de la cita mundialista, a saber, el mal estado del engramado, el del Nelson Mandela Bay Stadium fue el mejor ejemplo. Un engramado flojísimo, que se desprendía al más mínimo roce con los jugadores. Verdaderamente vergonzoso…

El último y esperadísimo partido del día, debido al debut de Brasil ante la débil selección de Corea del Norte, nos dejó otra decepción respecto a la actuación inicial de uno de los candidatos. Una canarinha apática, lenta, incluso más fría que los 5 grados centígrados que hacían en el Ellis Park, estadio de Johannesburgo donde se efectuó el enfrentamiento. De hecho, el primer tiempo terminó 0-0, con ninguna posibilidad concreta para anotar por parte de ambos equipos. Esta primera mitad nos dejó una defensa norcoreana muy ordenada y cerrada, y un conjunto brasileño sin intención de presionar, con el fin de obligar al conjunto rival a errar. Un Kaká deslucido y un Maicon muy tímido fueron las principales postales de esta primera parte.

En la segunda mitad, el pentacampeón se atrevió un poco más, y mejoró a partir del gol de Maicon al 55, quien se volvió más activo y el resultado fue un golazo sin ángulo que pasó entre el poste y el arquero. Ciertamente, el portero ha podido defender mejor su palo, pero precisamente fue el atrevimiento, la sorpresa de intentar lo improbable, lo que favoreció a Maicon y a su selección.

Luego del gol, Brasil se animó y fue por más. El premio fue un gol de Elano al minuto 72. Relajada por la diferencia, la selección sudamericana comenzó a descuidar la marca y los norcoreanos comenzaron a atacar con mayor convicción. Luego de amenazar seriamente el marco defendido por Julio César, finalmente pudieron convertir en gol sus esfuerzos al minuto 89, por obra de Ji Yum-Nam.

Brasil tendrá que corregir tanto la ligereza ofensiva como los descuidos defensivos. Ya veremos qué sucede el domingo ante Costa de Marfil.

La jornada de mañana

Mañana finaliza el debut de los equipos del Mundial, con los choques del Grupo H entre Chile frente a Honduras y España ante Suiza. Los chilenos tienen la oportunidad de comenzar con buen pie el Mundial y de satisfacer las expectativas que existen respecto a ellos. Honduras llega con muy pocas opciones y debería ser presa fácil para los chilenos. Suiza es un equipo muy ordenado y defensivo, pero con dificultades para hacer goles, característica que en el debut ante España será especialmente marcada, ante la baja por lesión de su capitán y referente ofensivo Alexander Frei. Finalmente la súper favorita selección española viene con la obligación de ganarle a los suizos, para comenzar adecuadamente su camino hacia la lucha por la Copa Mundial. Incluso, desde el punto de vista anímico no les debe bastar con ganar, sino también con convencer mediante su buen juego y su funcionamiento como equipo. Ya mañana lo sabremos.

Por último, se enfrentan la anfitriona Sudáfrica y Uruguay. Partido muy interesante y donde ambos requieren de la victoria para encauzar su clasificación.


Mis predicciones: Gana Chile 2-0, gana España 2-0, gana Uruguay 2-1.

domingo, 13 de junio de 2010

Algunas notas sobre la jornada de ayer, hoy y mañana. El bodrio del Jabulani, Messi en plan estelar y una Alemania que hace honor a su gloriosa historia futbolística.

Por Ángel Molina

Ante todo, excusarme con los lectores respecto a mi ausencia durante estos dos días. Asimismo, aclarar que, para poder hacer sus comentarios en este blog, deben identificarse por su cuenta de correo de google, u otra de las opciones que muestra el cuadro de escritura. Yo, tanto como ustedes, preferiría que comentaran libremente, sin necesidad de cuenta google; pero por lo que me he dado cuenta, Blogger (servicio de google que utilicé para hacer el blog) no permite comentar sin previa identificación. Les agradecería encarecidamente que, pese a esta molestia, comenten en el blog, o me envíen tales comentarios a angelmolina20@gmail.com o angelronin@hotmail.com, según sea su preferencia.

Pues bien, en el segundo día de competencia me percaté de un aspecto que no había considerado, y que ha incidido, y creo que lo seguirá haciendo, en el desempeño de los diversos seleccionados: los problemas del balón oficial del torneo, el tristemente célebre Jabulani. Tenían razón los que durante la víspera del Mundial se quejaban de esta pelota. Lo más resaltante de la misma es su rebote en la grama: por momentos parece una pelota de playa o un balón de baloncesto. Parece estar muy inflada o ser muy liviana, pero cualquiera que sea su defecto está aportando su cuota de culpa en el gris desempeño de los equipos y en sus pocos goles. A los jugadores les cuesta controlarla, así como en ocasiones son rebasados por ella cuando la intentan recibir de una banda a otra. Verdaderamente, es bastante notable la incomodidad que supone para la mayoría de los jugadores que hemos visto lidiar con este balón, incomodidad que en una situación determinante de algún encuentro puede convertirse en una pesadilla. Una verdadera lástima que este balón, destinado a incrementar la cuota de goles de la cita alemana de 2006, se haya convertido en un factor determinante en la escasez de tantos convertidos en lo que va del Mundial.

Dejando a un lado el tema del balón, en la segunda jornada me topé con algo de brillo y buen fútbol, pero también con desidia y poca contundencia. En el partido de Corea del Sur ante Grecia, me alegró ver a un equipo rápido, técnico y bien equilibrado en el país asiático, mientras que me aburrió e incomodó la mezquindad insulsa de un equipo helénico que quiso remedar la receta antiestéticamente defensiva que le dio la victoria en la Eurocopa de 2004, pero con la ausencia del factor sorpresa de otrora (todos sabemos desde aquel entonces a qué juega Grecia y su técnico Otto Rehhagel) y con un equipo desgastado por los años. Corea promete ser un rival bastante delicado para los argentinos, por su orden, velocidad y talento para los contragolpes.

El partido de Argentina y Nigeria también fue revelador. La duda que cernía sobre la albiceleste respecto a su potencial real como equipo candidato del torneo fue aclarado, al menos en mi humilde opinión: Argentina sí puede pelear por el mundial, siempre y cuando haga los ajustes necesarios, fundamentalmente en la defensa. Asimismo, vi lo que a mi criterio y el de tantos otros ha sido el mejor partido de Messi vistiendo la camiseta nacional. Por fin pudimos observar una versión del jugador rosarino consistente con la espectacularidad de su juego en el Barcelona; sólo le faltó convertir goles, ser tan efectivo como lo es en el club catalán, pero es el primer juego y eso seguramente lo podrá corregir en lo que resta de su participación mundialista. Otro jugador muy resaltante fue Tevez, luchador, habilidoso y certero en los pases, cualidades a las cuales nos tiene acostumbrados. Un 1-0 final, que no refleja el dominio y las oportunidades generadas por los sudamericanos

El último partido del sábado fue el disputado entre Inglaterra y Estados Unidos. Un empate justo, por lo mostrado por ambos equipos, pese a la pifia del guardameta inglés que provocó el gol norteamericano. El conjunto inglés tendrá que mejorar mucho si pretende mantener su etiqueta de favorito. El mediocampo no funcionó adecuadamente, con un Lampard de gris actuación y un Gerrard que lo intentó pero no fue suficientemente respaldado. Rooney tampoco tuvo una buena actuación, sólo uno que otro destello tímido a lo largo del partido. También es cierto que la selección insular se vio afectada por las lesiones y por la negligencia de su portero, pero con el talento que tienen han debido mostrar su superioridad en el encuentro. Mención especial para Glenn Johnson y Aaron Lennon, peligrosísimos en sus ataques por el costado derecho.

Por su parte, Estados Unidos mostró orden, equilibrio defensivo, y potencia en el contragolpe, virtudes que muy seguramente los llevarán a clasificar a octavos. Mención especial: Onyewu, Bocanegra y Donovan, muy competentes en cada una de sus posiciones.

Hoy se completó la primera vuelta del grupo de ingleses y estadounidenses, el C, con Argelia enfrentándose con Eslovenia. Partido gris y de poco nivel, donde los argelinos sellaron su trágico destino, con una infantil expulsión por doble amarilla del atacante Ghezza y el error garrafal de fundamentos de su guardameta. Todo esto ante la mirada penosa entre el público presente del astro Zinedine Zidane, muy vinculado afectivamente con la nación africana. Final: 1-0, con sabor a muy poco.

Los otros partidos del día, correspondientes al grupo D, mostraron matices muy distintos.

Por una parte, Serbia se enfrentó a Ghana. El equipo balcánico, con importantes individualidades, mostró muy bajo nivel: poco contundente y muy predecible en el ataque, además de adolecer de falta de creatividad del medio campo. Por su parte, el equipo ghanés fue muy rápido, físico y equilibrado, pese a no contar con su máximo referente Michael Essien; sin embargo, tampoco fueron muy claros a la hora de atacar, aunque lo intentaron más que los serbios. El partido se resolvió con una mano absurda de Kuzmanovic en el área, que implicó un tiro penal aprovechado por Asamoah Gyan en el minuto 84 para liquidar el enfrentamiento.

El otro partido del día, entre Alemania y Australia, nos mostró versiones inéditas del espectáculo futbolístico con sede en Sudáfrica, tanto en lo positivo como en lo negativo. Por una parte, nos ofreció la primera goleada: un despiadado 4-0 de los germanos ante los socceroos. Asimismo, nos brindó la mejor exhibición de fútbol de conjunto hasta el momento, exhibición que nos obliga a replantear los favoritos de este Mundial, incluyendo a los alemanes pese a no contar con su capitán Michael Ballack. Mención especial: Mesut Özil, sencillamente extraordinario, una grata sorpresa. Por otra, nos ofreció la peor actuación arbitral hasta el momento, de la mano del árbitro mexicano Marco Rodríguez: extremadamente rigorista, perjudicando especialmente a los australianos con la expulsión de su estrella Tim Cahill por una entrada que sólo era para amarilla.

Mañana se nos vienen interesantísimos encuentros: Holanda-Dinamarca, Japón-Camerún, Paraguay-Italia.

Mis predicciones: Gana Holanda 4-1; gana Camerún 2-1; gana Paraguay 1-0.