Lo que pasó ayer y hoy en el Mundial. La deuda futbolística oranje, la mediocridad italiana y la aletargada selección brasileña. Mañana debuta el super-candidato
Por Ángel Molina
La jornada de ayer (14 de julio)
Ayer continuó el tono gris y nervioso que ha marcado a los primeros partidos en lo que va de torneo, salvo la dignísima excepción del partido de Alemania. Los jugadores han estado más preocupados por defenderse que por atacar, han sido más temerosos que temerarios y se les ha visto por momentos desconcentrados, además de sumamente erráticos en los pases y en las ideas.
El primer partido del día entre Holanda y Dinamarca fue, como ha venido siendo el Mundial en estos primeros partidos, realmente decepcionante. En el Primer Tiempo, observamos una Dinamarca más ordenada e integrada que Holanda, pero que no supo convertir en gol sus ocasiones. Por su parte, la Naranja Mecánica sólo mostró en la primera mitad una que otra individualidad de Sneijder o Van Persie. Resultado: cero a cero al descanso. El Segundo Tiempo nos trajo dos goles: un autogol apenas al comenzar , provocado por un torpe despeje de Simon Poulsen (quien, paradójicamente, había realizado una destacada actuación en la primera mitad), que estrelló el balón en la espalda de su compatriota Daniel Agger.
Holanda se vio estimulada por este golpe de suerte y presionó al equipo rival con persistentes ataques, aunque un tanto torpes. Esta voluntad de definir el encuentro se materializó al minuto 85, con un gol de Dirk Kuyt, luego que Eljero Elia la pegara en el poste derecho y el defensor danés cercano al balón se descuidara; displicencia defensiva que sería aprovechada por el astuto delantero del Liverpool para convertir el tanto que liquidó el partido.
Este equipo debe mejorar mucho, si desean convertirse en serios contendores de la Copa del Mundo. Seguramente la presencia de Arjen Robben en el siguiente juego del equipo naranja mejorará su rendimiento, claridad y contundencia.
El siguiente partido, entre Japón y Camerún, nos mostró a unos leones indomables -apelativo por el cual son conocidos los jugadores de esta nación africana- que más bien parecían dóciles gatos, neutralizados por la disciplina inquebrantable de la selección nipona. Le bastó a los asiáticos con un gol de Honda al 39 para ganar el enfrentamiento. Una curiosa lección nos dejó este partido: la falta de calidad futbolística la puedes compensar con mucho orden y presión, especialmente si tu rival tiene pocas ideas y es muy predecible mientras juega. Señores: ¡Qué mal se vio Camerún! Sólo al final del encuentro, sumidos en la desesperación, fueron capaces de generar peligro al arco japonés, incluso con un balón que colisionó en el ángulo izquierdo. Las decisiones tácticas tampoco ayudaron al displicente equipo africano: el técnico Paul Le Guen ubicó al goleador y estrella del plantel Samuel Eto’o muy retrasado, desperdiciando su capacidad para convertir la más mínima oportunidad en gol. A su vez, dejó en el banco a Alex Song, volante del Arsenal que le hubiese podido aportar equilibrio, fuerza, velocidad y mayor salida a su equipo.
Finalmente, fuimos testigos del partido entre Paraguay e Italia, muy físico y poco fluido. Ya anticipábamos que iba a ser un partido muy defensivo, por el estilo que ha caracterizado a ambas escuadras en su historia. Los guaraníes se adelantaron con un excelente cabezazo de Antolín Alcaraz que hizo tocar las redes al balón. Si bien Italia dominó por momentos el partido, se evidenció su escasez de ideas, la lentitud de sus jugadores -salvo el rapidísimo Simone Pepe, quizá el que más lo intentó entre los azzurri- y la falta de talento individual. Al mediocampo le faltó un jugador como el lesionado Andrea Pirlo; pero incluso éste, no se compara con el Totti o el Del Piero de otrora. A los italianos les falta juventud y talento individual, y si empataron las acciones, sólo se debió a la mala salida del portero guaraní Justo Villar ante un centro que terminó cabeceando De Rossi. Final: 1-1, con mucho sacrificio y poco fútbol, como suele suceder cuando participa en un partido la selección de Italia. Eso sí, ambos equipos siguen siendo favoritos para pasar a la siguiente fase. Veremos cómo se ajustan para sus siguientes juegos.
La jornada de hoy (15 de julio)
Pues bien, durante la jornada de hoy no cambió la palidez que ha venido caracterizando al Mundial.
El primer partido del día, que enfrentó a Eslovaquia contra la modestísima Nueva Zelanda, fue especialmente aburrido. Poca claridad, poco fútbol, poco espectáculo. Si bien Eslovaquia es un equipo bastante limitado, su talento individual supera ampliamente al de los neozelandeses, por lo cual avizoraba que el equipo de la nación europea debía imponerse a los débiles neozelandeses, que si están en el torneo es sólo porque Australia ahora se clasifica como país asiático. De hecho, los eslovacos se adelantaron con un gol en fuera de lugar de Vittek al minuto 50. Sin embargo, les faltó ambición y seriedad, al punto que pese a tener uno que otro aviso de peligro por parte los kiwis, se relajaron en defensa. Y bien sabemos que la displicencia en el fútbol suele pagarse muy caro: en las postrimerías del encuentro, en el último minuto del tiempo de compensación, un cabezazo de Reid les dio el empate a los oceánicos. El primer final de película del Mundial, un premio a la perseverancia y un castigo a la negligencia. Final: un justo 1-1 de dos conjuntos con muy escasas posibilidades de pasar a la siguiente ronda.
Luego del aperitivo de kiwi y cerveza (mala combinación gastronómica, análoga con la mala experiencia de ver aquel partido…), tuvimos el plato fuerte del día: Costa de Marfil enfrentaba a Portugal. El partido del todo o nada: ambos conjuntos necesitaban la victoria para facilitar su clasificación a octavos, considerando que les tocaría eventualmente enfrentar a la poderosa Brasil. El resultado: un 0-0 con sabor a muy poco.
Ahora bien, el desempeño, equilibrio y buen fútbol de los marfileños es digno de destacar: sólo les faltó el gol; salvo esto, los vi muy bien. Qué lástima que no cuentan con Drogba en plenitud de facultades, quien sólo jugó unos 25 minutos a causa de su lesión en el brazo, de lo contrario la historia ha podido ser muy diferente. Por el lado del conjunto lusitano, se confirmó lo que ya se anticipaba: un equipo sin ideas, sin fluidez, con un Deco intrascendente y un Cristiano Ronaldo maniatado. Si alguien se resistía a reconocer que el jugador más mediático del planeta es incapaz de asumir el liderazgo de su selección y de crear las situaciones para encarar la portería rival, con lo exhibido hoy por el madeirense debería ser suficiente para retroceder en su tozudez y no pretender tapar el sol con un dedo. Ronaldo es talentoso, es cierto, pero si no tiene compañeros que jueguen a su servicio, es muy poco lo que puede hacer. Lo único digno de destacar del pobre desempeño de Ronaldo y del ataque portugués en general: el potente disparo de media distancia que por mala fortuna pegó en el travesaño.
Conclusiones: Brasil, próximo rival de los Elefantes –como son conocidos los marfileños-, deberá tener muchísimo cuidado; por su parte, los portugueses deberán mejorar exponencialmente si pretenden clasificar a octavos –aunque el lo personal, tengo poca fe en que ello pueda suceder-.
Posdata del partido de marfileños y portugueses: si ya se había evidenciado uno de los tantos lunares de la organización de la cita mundialista, a saber, el mal estado del engramado, el del Nelson Mandela Bay Stadium fue el mejor ejemplo. Un engramado flojísimo, que se desprendía al más mínimo roce con los jugadores. Verdaderamente vergonzoso…
El último y esperadísimo partido del día, debido al debut de Brasil ante la débil selección de Corea del Norte, nos dejó otra decepción respecto a la actuación inicial de uno de los candidatos. Una canarinha apática, lenta, incluso más fría que los 5 grados centígrados que hacían en el Ellis Park, estadio de Johannesburgo donde se efectuó el enfrentamiento. De hecho, el primer tiempo terminó 0-0, con ninguna posibilidad concreta para anotar por parte de ambos equipos. Esta primera mitad nos dejó una defensa norcoreana muy ordenada y cerrada, y un conjunto brasileño sin intención de presionar, con el fin de obligar al conjunto rival a errar. Un Kaká deslucido y un Maicon muy tímido fueron las principales postales de esta primera parte.
En la segunda mitad, el pentacampeón se atrevió un poco más, y mejoró a partir del gol de Maicon al 55, quien se volvió más activo y el resultado fue un golazo sin ángulo que pasó entre el poste y el arquero. Ciertamente, el portero ha podido defender mejor su palo, pero precisamente fue el atrevimiento, la sorpresa de intentar lo improbable, lo que favoreció a Maicon y a su selección.
Luego del gol, Brasil se animó y fue por más. El premio fue un gol de Elano al minuto 72. Relajada por la diferencia, la selección sudamericana comenzó a descuidar la marca y los norcoreanos comenzaron a atacar con mayor convicción. Luego de amenazar seriamente el marco defendido por Julio César, finalmente pudieron convertir en gol sus esfuerzos al minuto 89, por obra de Ji Yum-Nam.
Brasil tendrá que corregir tanto la ligereza ofensiva como los descuidos defensivos. Ya veremos qué sucede el domingo ante Costa de Marfil.
La jornada de mañana
Mañana finaliza el debut de los equipos del Mundial, con los choques del Grupo H entre Chile frente a Honduras y España ante Suiza. Los chilenos tienen la oportunidad de comenzar con buen pie el Mundial y de satisfacer las expectativas que existen respecto a ellos. Honduras llega con muy pocas opciones y debería ser presa fácil para los chilenos. Suiza es un equipo muy ordenado y defensivo, pero con dificultades para hacer goles, característica que en el debut ante España será especialmente marcada, ante la baja por lesión de su capitán y referente ofensivo Alexander Frei. Finalmente la súper favorita selección española viene con la obligación de ganarle a los suizos, para comenzar adecuadamente su camino hacia la lucha por la Copa Mundial. Incluso, desde el punto de vista anímico no les debe bastar con ganar, sino también con convencer mediante su buen juego y su funcionamiento como equipo. Ya mañana lo sabremos.
Por último, se enfrentan la anfitriona Sudáfrica y Uruguay. Partido muy interesante y donde ambos requieren de la victoria para encauzar su clasificación.
Mis predicciones: Gana Chile 2-0, gana España 2-0, gana Uruguay 2-1.
Los partidos de hoy fueron muy raros. Definitivamente el primero (Eslovaquia - Nva Zelanda) fue un valium total. Luego el de Marfileños y Portus fue más entretenido, pero ambos equipos como que se tenían miedo, incluso, me molestó mucho ver a los africanos cobrar el último corner en corto como si estuviesen defendiendo un resultado, cuando pudieron haber tenido un chance claro de gol al final.
ResponderEliminarLo de Brasil fue muy cómico. Los tipos sufrieron contra los Coreanos de verdad... 55 minutos pasaron para poder, lo que hasta ese momento, era una defensa Coreana casi perfecta.
Aún sigo sin ver juegos realmente buenos (uno que otro ha sido aceptable y sólo me parece que los Alemanes saben lo que están jugando), pero espero que con el paso de los días mejore.
Lo de Italia (mi selección favorita, como sabes) es triste. Lippi salió jugando con Iaquinta como winger, cuando el en realidad es 9 y prefirió dejar a Di Natale en banca (que sí puede adaptarse mejor a la posición de Winger), lo cual fue completamente estúpido. Creo que Lippi buscaba un resultado así para jugarse todo ante los débiles del grupo y supongo que no habrá problema para pasar de ronda, porque bien es sabido que la Azurra siempre va de menos a más. Ya veremos que hace la poderosa (hasta octavos) Roja. Por suerte (para ellos) tiene un grupo relativamente fácil, aunque Suizos y Chilenos puede que le den un susto a los Ibéricos.
Mis predicciones para mañana: Chile 3-0 Honduras. España 1-1 Suiza. Sudáfrica 1-3 Uruguay.