jueves, 10 de junio de 2010


La previa del día inaugural

Por Ángel Molina



Sudáfrica-México

Más allá que la selección de Sudáfrica sea un equipo bastante modesto, nunca se debe subestimar al anfitrión, sobre todo si consideramos que en el Soccer City, estadio capitalino donde se llevará a cabo el encuentro inaugural, tendrán a su favor a la gran mayoría de las 90.000 personas que asistirá al partido inaugural. Y si a eso le sumamos las vuvuzelas que tocarán buena parte de estos aficionados, estamos ante un escenario bastante intimidante para la selección mexicana. Ya en la Copa Confederaciones, los bafana bafana mostraron orden táctico y buenas maneras a la hora de defenderse. No olvidemos que en la competición del año pasado, cuando el conjunto sudafricano le tocó enfrentarse a la poderosa selección brasileña, la canarinha tuvo que apelar a una genialidad de Dani Alves a dos minutos del final para romper el 0-0, evitando el tiempo extra.

Por otra parte, no descuidemos a Steven Pienaar, máximo referente del equipo y estrella del Everton inglés. Muy en lo personal, me parece un gran jugador y en cualquier descuido del Tri su habilidad podría hacerles mucho daño.

Por el lado de México, tenemos a un conjunto con mayor talento que los sudafricanos, además de una exigente y extensa pretemporada que puede rendir sus dividendos al conjunto azteca, siempre y cuando no se vean mayormente afectados por la presión de un contexto inaugural tan hostil, y por la obligación de ganar el encuentro ante el conjunto más débil –en los papeles- del grupo, si aspiran clasificar a octavos.

Las principales dudas del Tri: la portería y la delantera. Si debutan con El Conejo Pérez bajo los tres palos, ganarán experiencia pero perderán la mucha mayor elasticidad de Ochoa. El problema de este último han sido sus pifias, que generan dudas respecto a si tendrá la concentración y el estoicismo para asumir satisfactoriamente la responsabilidad de ofrecer seguridad a su defensa, en un escenario inaugural tan delicado para las aspiraciones de su equipo. Análogamente, la delantera titular conformada por Carlos Vela y El Chicharito Hernández, o con Guillermo Franco en detrimento de este último, debe ser más incisiva que en los amistosos de fogueo.

Este partido inaugural es una verdadera final, considerando que ambos equipos necesitan vencer si pretenden pasar de ronda.

Mi predicción: Empatan 2-2. Aunque México tiene mayores posibilidades de ganar.


Uruguay-Francia

El segundo encuentro del día, más atractivo que el anterior si consideramos el talento individual de ambos conjuntos, es una verdadera incógnita.

Por el lado del conjunto charrúa, tenemos un equipo bastante equilibrado, donde destaca la prometedora e intimidante delantera, conformada por la dupla de Diego Forlán y Luis Suárez. El problema de este conjunto es su intermitencia: en ocasiones puede tener un desempeño sobresaliente, mientras que en otros casos el equipo se puede tornar bastante monótono y gris. Esperemos que el aliciente de protagonizar la primera sorpresa del Mundial nos permita observar mañana la mejor versión del conjunto celeste.

Por su parte, el seleccionado francés está plagado de estrellas, aun cuando se dejó por fuera a figuras muy habilidosas con el balón en los pies, como Samir Nasri y el propio Karim Benzema. Talento individual le sobra al conjunto bleu; de lo que muy dolorosamente adolece es de falta de orden táctico, de juego de conjunto, en fin, de una dirección técnica y estratégica coherente con el potencial individual de sus integrantes. Ante la ausencia de un líder nato y genio ordenador del juego como lo era Zinedine Zidane, la selección francesa ha quedado huérfana de ideas y del extraordinario fútbol que les caracterizaba.

Normalmente, con un técnico que supiese manejar con maestría sus piezas y que distribuyese adecuadamente las labores creativas que giraban en torno a Zizou, no habría mayores inconvenientes. Sin embargo, la realidad es otra: Raimond Domenech, astrólogo, es el técnico de la selección francesa. Y, sin necesidad de ser malicioso, por momentos parece que este individuo no toma sus decisiones tácticas por consideraciones racionales, sino por lo que le puede sugerir su carta astral. Señores: no exagero, y a todo el que haya visto el rendimiento de la selección francesa durante los últimos tiempos le debe generar la misma indignación que a quien escribe estas palabras el desempeño de dicha escuadra. Una verdadera lástima, porque con el talento individual que tiene este equipo, si jugara en conjunto tan siquiera de modo aproximado a dicho talento, lo tendríamos sin duda como uno de los favoritos para levantar la copa. Francia sólo cuenta con algunas genialidades de sus tantas estrellas para destacarse en este torneo, incluso para intentar pasar a la siguiente ronda. Excúsenme por el pesimismo, pero la evidencia objetiva sólo le augura un fracaso mundialista al conjunto francés, empezando por su debut. Sin embargo, no olvidemos que en el fútbol siempre hay espacio para los milagros, mucho más que para el imperdonable misticismo táctico de Domenech.

Mi predicción: Gana Uruguay 2-1. Aunque Francia, con algún milagro de por medio, podría sacarle un empate a La Celeste.

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