Lo sucedido hasta ahora en Octavos. Uruguay, Ghana, Alemania y Argentina pasan a Cuartos.
Por Ángel Molina
Ayer tuvimos los dos primeros partidos de Octavos: Uruguay ante Corea del Sur y Estados Unidos frente a Ghana. Curiosamente, ambos encuentros terminaron 2-1. Asimismo, hoy tuvimos dos encuentros especialmente atractivos: Alemania-Inglaterra, protagonizando una rivalidad clásica entre dos potencias futbolísticas, y Argentina-México, deja vú del Mundial pasado, donde los aztecas tenían la posibilidad de obtener revancha de la eliminación en aquella ocasión. Los ingleses salieron vapuleados por la mannschaft: 4-1, mientras que los argentinos ganaron cómodamente 3-1. Estas dos victorias se vieron empañadas por dos flagrantes e increíbles errores arbitrales, que perjudicaron notablemente a los equipos derrotados: 1. Un balón disparado por la estrella inglesa Lampard que atravesó la línea de gol por 80 cm., sin ser sentenciado por el árbitro como gol y que en ese momento hubiese significado el empate (2-2) para los ingleses; 2. El primer tanto de los argentinos fue marcado por Tevez en un clarísimo fuera de juego, sin ser anulado por el árbitro. En ambos casos, los jueces de línea tuvieron mayor responsabilidad que el principal. Pese a estos imperdonables errores arbitrales, considero que tanto Alemania como Argentina hubiesen ganado de igual forma sus respectivos juegos: fueron superiores a sus rivales, especialmente porque supieron aprovechar las falencias de sus rivales y no cometieron tantos errores como ellos.
- Uruguay-Corea del Sur: La Celeste comenzó presionando, con velocidad y buen toque. El fruto de esta propuesta lo obtuvo temprano, al minuto 7, en una jugada que se combinaron los errores de marcación defensiva surcoreanos, un excelente pase de Forlán y una sobria definición de Suárez. Los sudamericanos han podido irse al descanso con dos goles más, pero desperdiciaron ciertas oportunidades de las que gozaron en la primera mitad. En el segundo tiempo, los surcorianos salieron con otra actitud: les quitaron el balón a los uruguayos y pasaron a controlar el partido. Uruguay jugaba con fuego, cediendo el balón y la voluntad de jugar a los asiáticos, cerrándose atrás y cometiendo errores a la salida. Y como todo el que juega con fuego, se quemaron: luego de tanto intentarlo, Corea del Sur empató el encuentro, con un gol de cabeza de Lee-Chung-Yong al 68. Las alarmas se encendieron en los uruguayos y despertaron de su letargo. Así, el partido pasó a ser de ida y vuelta, siempre llegando los sudamericanos con mayor peligro. La tranquilidad de los celestes vendría al minuto 79, con un golazo de Luis Suárez que le devolvía la ventaja a su selección. El marcador no cambió, clasificando el primer equipo sudamericano a cuartos.
- Estados Unidos-Ghana: partido en el que ambos equipos se dividieron el dominio de las acciones según cada tiempo. El primer tiempo fue para los ghaneses, controlando el balón y el ritmo del juego; la recompensa para los africanos vendría prematuramente, ante un error garrafal de Ricardo Clark en la salida, que supo aprovechar Kevin-Prince Boateng a los 4 minutos. El enfrentamiento dio un dramático vuelco en la segunda mitad, con un equipo norteamericano decidido a empatar el encuentro. Los yankees gestaron jugadas de peligro, con buen toque y velocidad, teniendo numerosas oportunidades de gol. El empate vendría con un penal convertido por Capitán América Donovan. Los estadounidenses siguieron insistiendo y tuvieron oportunidades clarísimas para irse arriba en el marcador, pero las desaprovecharon. A la postre de los noventa minutos ambos conjuntos continuaban empatados y tuvieron que ir a los dos tiempos extra. Los ghaneses consiguieron irse adelante con una fortuita jugada que no desaprovechó su delantero Asamoah Gyan, convirtiendo el segundo tanto de los africanos. De este gol no pudieron recuperarse los norteamericanos, quedando eliminados del Mundial por no tener la contundencia necesaria para definir los partidos. Una lástima, porque venían realizando un fútbol bastante respetable. Por su parte, Ghana mantiene firme el orgullo africano y ahora le corresponde enfrentarse a Uruguay.
- Alemania-Inglaterra: como clásico del balompié mundial, este partido generó mucha expectativa. Alemania comenzó incisiva, siendo más veloz y práctica que Inglaterra. No en vano se adelantó en el marcador, en una insólita jugada donde el proteo alemán Neuer sacó de su arco y Klose le ganó la posesión al defensor inglés Upson, convirtiendo el gol con cierta complicidad de Calamity James. Este encuentro evidenció severos errores en la defensa inglesa, además de la reiteración de una actuación deficiente de su portero. Estos problemas fueron aprovechados por los alemanes, y más allá de la ayuda arbitral antes aludida, el equipo inglés signó su destino con lentitud, torpeza y falta de claridad en el ataque. Nuevamente se cumple, al menos para los ingleses, el ya clásico adagio de Gary Lineker: el fútbol es un partido de once contra once, en el que siempre gana Alemania. Con esta humillante derrota, los ingleses pasan a engrosar el grupo de los tradicionales y grandes seleccionados europeos que decepcionaron, que avergonzaron, que cayeron estrepitosamente. Ejemplos: Italia y Francia. Es preciso que las federaciones de fútbol de estas naciones tomen medidas radicales y urgentes para devolverles a estos históricamente competitivos conjuntos, el brillo y la calidad que otrora tenían.
- Argentina-México: México jugó como suelen hacerlo en esta instancia: juegan como nunca pero pierden como siempre. En términos generales, El Tri funcionó mejor como equipo que Argentina: tuvieron mayor control del balón, generaron ocasiones de gol muy claras (antes del primer gol argentino, en claro fuera de juego) y controlaron por momentos el juego. Sin embargo, ante la falta de individualidades, de jugadores que por sí solos sean capaces de generarse ocasiones y de convertirlas en goles, su dominio de pelota se tornó por momentos inofensiva. Todo lo contrario de los argentinos: luego del gol en fuera de lugar, anotado por Tevez a pase de Messi, Higuaín marcó el segundo aprovechando un tontísimo error de Osorio a la salida; por último, El Apache se abrió espacio y sacó un espectacular disparo, inatajable para Pérez o cualquier otro portero. México, pese a la paliza, atacó intentando mantener sus remotas esperanzas en la remontada. Obtuvieron su premio con un buen gol del Chicharito Hernández. Al final pudo más la contundencia y calidad argentina que una propuesta decente, pero muy débil futbolísticamente. La Albiceleste, si pretende vencer a los teutones tendrá que mejorar, corregir ciertos problemas defensivos y de control de balón en el mediocampo. Alemania-Argentina promete ser un gran partido de Cuartos.
Mañana continúan los octavos. Mis predicciones: Gana Brasil ante Chile 2-1; gana Holanda ante Eslovaquia 3-1.
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