martes, 22 de junio de 2010

La jornada de hoy: garra charrúa, México ante su némesis del 2006, deshonor francés y una albiceleste con paso firme

Por Ángel Molina

La jornada de hoy no nos parece que fuera sorpresiva. Los resultados de los encuentros que definieron los grupos A y B del Mundial eran previsibles. Estos fueron: Uruguay 1 - México 0, Sudáfrica 2 – Francia 1, Grecia 0 – Argentina 2 y Nigeria 2 – Corea del Sur 2. Ya tenemos los primeros emparejamientos de octavos: Uruguay-Corea del Sur y Argentina-México.

GRUPO A

El partido entre Uruguay y México se jugó a ganar, pese a que con un empate se clasificaban ambos seleccionados. Esto por una razón muy sencilla: el clasificado como segundo de grupo le tocaría enfrentarse a Argentina. Evidentemente, cualquier equipo preferiría evitar a Argentina en esta instancia; pero México y Uruguay tienen razones adicionales para asumir esa preferencia. Por una parte, es harto conocida la antipatía entre uruguayos y argentinos: si les tocara enfrentarse en una instancia tan temprana, los puñetazos, codazos, patadas y demás sobresaldrían por encima del fútbol. En el caso de México, sería revivir el fatídico encuentro de octavos del mundial anterior, donde los argentinos los eliminaron en tiempo extra, siendo estéril el hecho de que los aztecas jugaron con un alto nivel en aquel entonces.

En el partido se presentaron oportunidades de gol para ambos conjuntos, los mexicanos tuvieron incluso una opción muy clara en la primera mitad, con un potente disparo de media distancia de Guardado que, para infortunio del equipo azteca, pegó en el travesaño. México tuvo más el balón, pero le costó traducirla en goles, ante el muro defensivo celeste. Y es que los uruguayos, como siempre, se defendieron muy bien. Asimismo, fueron mucho más efectivos: muestra de esto fue el gol de cabeza logrado por el delantero Luis Suárez. El conjunto dirigido por Javier Aguirre no fue capaz de igualar a La Celeste, pese a intentarlo. Sólo ganándolo podían evitar a los argentinos. Ahora les tocará jugar nuevamente contra ellos en instancias de octavos; y no podemos decir que esto puede ser interpretado por El Tri como una venganza, ya que la diferencia de plantel es notoria y Argentina viene jugando bien. México la tendrá muy, pero muy difícil para avanzar a cuartos. Por el contrario, a los uruguayos les toca enfrentar a un conjunto bastante asequible. Por supuesto, en los mundiales no hay espacio para fiarse y cualquier equipo es capaz de vencer a cualquier otro, sea por sorpresa, por velocidad, por mala suerte, por fuerza o por malas decisiones arbitrales.

El otro encuentro del grupo nos dejó dos impresiones totalmente distintas: un equipo modesto pero con mucha voluntad y dignidad, y otro en su peor versión, errático, vacío, lento, en fin, una total y absoluta vergüenza. El primero es Sudáfrica, quienes buscaron el partido ya que, con una victoria holgada y con una derrota mexicana ante los uruguayos, Sudáfrica podía pasar de ronda. El otro, como era de esperar, no es otro que el fragmentado, conflictivo y anárquico equipo francés. Los bleus también tenían opción de clasificar con la misma fórmula de los anfitriones, pero ese aliciente no fue suficiente: los sudafricanos perdonaron varias ocasiones de gol que hubiesen firmado una brutal derrota, su falta de efectividad y calidad evitó que les hincharan la cara a los franceses. Gourcuff se hizo expulsar al 24, Domenech metió de titular a ¡Cissé! por delante de Henry, el equipo careció nuevamente de ideas y de ímpetu, en fin…

Luego de esta inaceptable actuación del equipo francés, motivada fundamentalmente por la ineptitud estratégica y el deficiente manejo del vestuario del harto cuestionado Raymond Domenech, los altos directivos de la Federación Francesa de Fútbol –si tienen tan solo un mínimo de dignidad y decencia- deberían poner sus cargos a la orden. El fracaso mundialista francés con Domenech al mando estaba anunciado, era muy previsible; por lo tanto, no se justifica tanta tozudez y falta de seriedad en una federación tan prestigiosa y que coordina el balompié de una potencia futbolística mundial.

La selección sudafricana se va del torneo con la frente en alto, igualada en puntos con México y brindándole instantes de alegría a sus compatriotas. La nueva infraestructura construida para el Mundial, debe servir de plataforma para que el nivel futbolístico de Sudáfrica siga creciendo.

GRUPO B

El encuentro entre argentinos y griegos tenía varios elementos que lo hacían interesante en la previa. Por una parte, ya se anticipaba la presencia de siete cambios en el once titular argentino, con referencia al partido anterior. Asimismo, el equipo helénico debía ganarle a los argentinos, con el fin de garantizar su pase a octavos y no depender del resultado entre nigerianos y surcoreanos. Otro elemento resaltante tenía que ver con la capacidad argentina de convertir goles ante un rival que, desde que son dirigidos por Otto Rehhagel, apelan a jugar con un estilo muy defensivo.

Argentina, como era de esperar, tuvo mayor posesión del balón y tomó la iniciativa ofensiva. Sin embargo, le costó muchísimo a la albiceleste romper el cerco rival, con un Messi sobre-marcado y con una defensa griega muy física y efectiva. De los griegos, sólo eso: su excepcional defensa; pero este enfoque era totalmente inadecuado con sus pretensiones de pasar a la siguiente ronda. Necesitaban buscar la victoria y no lo hicieron; salvo un peligroso contragolpe que casi convierte en gol el delantero Samaras, los helenos no inquietaron significativamente a Romero, portero de la selección argentina. El esfuerzo ofensivo argentino rindió sus frutos en el minuto 79 con un gol de Demichelis y con otro al 89 de ¡Martín Palermo!, quien entró nueve minutos antes en lugar de Milito. A Messi se le sigue negando el gol, pero por lo demás considero que ha hecho un buen mundial. Con tres victorias y un diferencial de goles de +6, este equipo se asienta como candidato. Algunos consideran que los equipos que le tocó confrontar a los argentinos en el grupo son débiles, pero si comparamos la actuación albiceleste con la de otras potencias futbolísticas que se han visto en aprietos ante rivales muy débiles (como Inglaterra ante Argelia o Italia ante Nueva Zelanda), podemos decir con firmeza que el comienzo de esta selección ha sido excepcional, bastante mejor de lo que muchos esperábamos.

El otro partido entre Nigeria y Corea del Norte era de alto riesgo para ambos conjuntos. Nigeria necesitaba ganarlo y que Argentina venciera a Grecia. A Corea le bastaba con un empate. Los nigerianos inauguraron el marcador con gol de Uche al minuto 12, pero Corea del Sur empató con un tanto de Lee Jung-Soo al 38; luego los asiáticos se fueron arriba con un golazo de tiro libre de Park Chu-Young al 49, pero el equipo africano empató por la vía del penal, convertido por Yakubu al 69. Nigeria insistió y tuvo varias oportunidades de ganar, pero a la postre ambos conjuntos quedarían igualados y Corea del Sur clasificó a octavos.

Mañana se definen los grupos C y D. Mis predicciones: Gana Inglaterra ante Eslovenia 2-1; gana Estados Unidos ante Argelia 2-0; gana Alemania ante Ghana 2-0; gana Australia ante Serbia 2-1 (aquí estoy apostando por la sorpresa. Reconozco que, en los papeles, Serbia debería imponerse)

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